2. Apunta a la grandeza. Probablemente el tiempo que invertirías trabajando para hacer crecer un pequeño negocio, sería el mismo que usarías para hacer crecer un negocio grande. Así que no te dejes intimidar por tus propias ideas, hay múltiples maneras de hacerlas realidad.
3. Haz crecer tu red. Tu red incluye inversionistas, consejeros, empleados y clientes. Con una amplia red tienes la habilidad de lograr cambios importantes y de tamaño global.
4. Prepárate para lo mejor y para lo peor. Parte de planear es saber que te encontrarás con algo inesperado y sobrecogedor. Y si algo no funciona, te preguntarás: " ¿Y ahora, cuál es mi plan B?".
5. Mantén una persistencia flexible. Por un lado la meta es tener una visión y ser persistente. Por otro, la flexibilidad y la habilidad de cambiar basado en lo que los clientes necesitan es primordial. "El arte consiste en saber cuando ser persistente y cuando ser flexible, pero sobretodo, como mezclar ambos."
6. Lanza pronto. "A menos que seas Steve Jobs, probablemente estarás algo equivocado en tu teoría. Así que lanza tus productos pronto y seguido. Lanzar al mercado temprano atrae el compromiso del cliente, y es el cliente quien va a decirte lo que está equivocado, así podrás corregirlo."
7. Busca honestidad. Necesitas amigos que te digan que tienes un hijo feo. Mantén en alto tus aspiraciones, pero no sólo utilices tu propia ayuda, emplea el consejo de amigos.
8. Date a conocer en todas partes. Es importante tener una buena idea sobre un producto, pero es vital distribuir la misma. "Puedes tener el mejor producto de todos, pero si no llega a millones de personas, es irrelevante."
9. La cultura es la clave. Deberás contratar personal por primera vez. Mientras que la experiencia es impresionante, necesitarás más que nada a personas que se puedan adaptar y tener éxito en medio de la volatilidad, especialmente en tus inicios.
10. Rompe estas reglas. Las reglas del emprendedurismo no son leyes de la naturaleza. Puedes romperlas. ¿Algo mucho mejor? No hagas caso a todas las reglas, todo el tiempo.
Tomado de: http://www.entrepreneur.com/blog/219380




